29 noviembre, 2014 - 12:03 am

**La extorsión y las muertes son los delitos que más afectan a los hondureños.
**En el 2013 hubo dos tasas de violencia y homicidios.
A pesar de que la investigación criminal es casi nula y que la Policía Nacional no se ha depurado, Honduras ha podido disminuir la tasa de homicidios, fruto de las estrategias de Estado, asegura la directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Migdonia Nohemy Ayestas Cerna.
La entrevistada de Día 7 no es ninguna improvisada, sus estudios de doctorado en violencia y prevención acreditan su amplia experiencia en la materia, en la cual ha bregado en las últimas décadas. De hecho, sin titubeos, reconoció que hay un antes y un después en materia de seguridad, pero aún queda mucho por hacer por afinar las estrategias de Estado.
¿Cómo fue su vida en El Paraíso?
Fue una etapa muy bonita y mis mejores amigos están allá y es donde siento que soy yo, la auténtica. En mi niñez recorrí Santa Cruz en un ambiente tranquilo, todo el pueblo es una familia no violenta.
Y de gente, brillante…
Así es, a pesar de que solo se cultiva maíz y frijoles, de allí salen los mejores elementos, aunque no quiero ser engreída, que llegan al Instituto Alejandro Flores.
¿Con qué se queda de la experiencia, como maestra de primaria?
Fue bien interesante relacionarme con gente que tenía mucha sabiduría, conocimientos ancestrales y del campo. Hicimos la escuela y la carretera, porque ese camino de herradura no me calaba.
¿En lo personal está realizada?
Sí, y es una ventaja. Mi hogar es estable, compartimos los mismos anhelos, vivimos en igualdad de condiciones y la crianza de nuestra hija es compartida. Creo que la comunicación, el diálogo y los valores son el fundamento de mi hogar.
¿Es violenta?
Todo lo contrario, busco la paz.
¿Cómo calificaría su misión en el Observatorio de la Violencia?
Como una forma de hacer paz, de construirla y de buscarla. Debemos establecer los mecanismos para que la gente desarrolle acciones de protección contra la violencia. Nosotros ponemos la situación como es, estos son los riesgos y esto es lo que hay hacer.
¿Qué siente cada vez que da una estadística?
Preocupación. Soy de las que veo que el Estado debe prevenir. No son solo números, sino que son vidas que se pierden y cuando esa persona, como el caso de esta Miss Honduras Mundo, que le pudo dar tanto al país poniendo el nombre en alto de Honduras, cayó y nos hizo sentir una sensación muy mala, que conmovió incluso a los artistas que se supone que no leen nada sobre violencia, incluso ellos reaccionaron. O como la estudiante de medicina, del Valle de Sula, que iba a comprar comida y en esa acción de delincuentes la matan, es una vida que iba a salvar otras vidas y no fue así.
¿Cómo afecta la violencia a los estudiantes?
Tenemos 772 estudiantes que murieron, dentro de los cuales, 61 eran estudiantes universitarios. Cuando en una familia muere alguien que estudia en la universidad, usualmente es el mayor, y este a su vez, ayuda sus demás hermanos; al morir los demás miembros de esa familia se quedan sin acceso a la universidad. Es una tragedia.
¿Cuánto pierde el Estado cuando muere una persona?
Si alguien debió morir a los 67 y murió a los 25, todos esos años que dejó de vivir esa persona es una pérdida, porque el Estado ya había invertido en ella, en su educación primaria, media y muchas veces, universitaria.
¿Son antagónicas las relaciones entre el Observatorio de la Violencia y la Secretaría de Seguridad?
En este momento ya no. Hemos establecido una relación estratégica con el ministro Arturo Corrales, tuvimos un problema de no entender lo que estábamos haciendo; este es un trabajo de investigación científica y una apuesta por mejorar los índices del país.
La percepción es que el gobierno se siente atacado por las estadísticas del Observatorio…
Cuando se logra entender que este es un trabajo para ayudar al país y no para increpar al gobierno o a un ministro, que somos un apoyo para mejorar la estadística del país y que los datos que se den sean reales, eso ayuda y ayudó a firmar un convenio de validación de datos que nos hizo sentarnos a validar, la estadistica.
¿Hubo fricciones con Corrales?
Aquí hay dos puntos: las fuentes oficiales son la Secretaría de Seguridad (de donde sacamos los datos) y el Ministerio Público, a través de la Medicina Forense. Ambos datos nunca serán iguales porque la Policía está en todo el país, pero Medicina Forense no; entonces, siempre los datos no concuerdan.
¿Puede haber un error en la estadística de cualquiera de las fuentes?
Claro, somos perceptibles, pero cuando el Observatorio entra como veedor ciudadano y la universidad entra al juego, buscamos validar caso por caso ¿qué ocurre? al final te queda un dato único, que fue lo que no nos pasó el año pasado cuando la Seguridad estableció una tasa de homicidios y el Observatorio, otra.
¿Qué o quién falló ahí?
Que en el segundo semestre la Secretaría de Seguridad no permitió al equipo de estadística validar los datos con nosotros. Nosotros podíamos demostrar que nuestros casos son reales, era de sentarse a la mesa y analizarlo, pero ya cerramos el 2013 y tendríamos que sentarnos tres meses, doce horas diarios a discutir caso por caso, más de seis mil muertes.
| Ella es |
| Migdonia Nohemy Ayestas Cerna Nació el 12 de octubre de 1967, en la aldea de Santa Cruz, El Paraíso, departamento del mismo nombre. Es la menor de siete hermanos procreados por Lucía Cerna y Udelio Ayestas, agricultores. Está casada con Fausto Cáceres Mejía y fruto de su amor nació Lilia Lucía Cáceres Ayestas. Es maestra de educación primaria, egresada de la Escuela Normal España; licenciada en Pedagogía, en la Universidad Nacional Autónoma de Honduras; máster en Género y Educación, en la Universidad Pedagógica Nacional; especialidad en Prevención de Violencia en la Escuela y la Familia, en la universidad de Lund, Suecia; y diplomados en Mediación y Resolución de Conflictos, Violencia y Convivencia Social. Fue directora de varios centros educativos, directora distrital, jefe de proyectos de cooperación, coordinadora de capacitación a productores y productoras en 18 municipios del departamento de El Paraíso, en materia de agricultura. Desarrolló el proyecto de prevención de violencia en centros educativos, en el PNUD; coordinadora del proyecto de Seguridad, Justicia y Cohesión Social, y desde el 2010 asumió la coordinación del IUTH Paz y el Observatorio de la Violencia. Y consejera de investigación científica. |
¿Les quieren montar una paralela con el apoyo de Colombia?
El tema de la seguridad no es lo que le conviene a una persona, sino lo que le conviene a un país. Nosotros tenemos firmado un protocolo, que lo hemos firmado con todos los ministros y otras instituciones del Estado.
De toda la estadística, ¿qué es lo más grave en materia de seguridad?
Si son delitos contra la vida, es la muerte violenta de personas y si son delitos económicos, la extorsión, el robo y el hurto porque afecta tu patrimonio y mantiene en zozobra a la población, que semanalmente le cobran la extorsión en la pulpería o el negocio y lo más grave, cuando no pagas, te quitan la vida.
¿Es cierto que está bajando el índice de homicidios?
Desde el 2012 está bajando. Bajó un punto, pero bajó la tasa y no los números de homicidios porque subió la población. O sea, ese año no hubo menos homicidios, sino que la población aumentó y eso hizo que bajara. Y es importante, 67 vidas se salvaron.
¿Y en el 2013?
También bajó y lo hemos dicho objetivamente porque hacemos en análisis de la realidad y lo que salga, sale. Ahora, estamos validando en primer semestre del 2014.
¿Y qué indica la estadística este año?
Que bajará en 12.2 por ciento la violencia y llevamos en este momento un promedio de cinco puntos menos en la tasa de homicidios, según nuestros datos, pero todavía estamos revisando el primer semestre. El año pasado para nosotros el índice bajó de 85.5 por cada cien mil habitantes a 79 por ciento por cada cien mil. Es decir, bajó en total un 6.5 por ciento la tasa de homicidios y eso es importante para nuestro país y quiero ser honesta al reconocer que ningún país había logrado antes bajar tanto la tasa de homicidios en pocos años.
¿Lo reconoce usted?
Es complicado para mí porque si digo que baja mucha gente dice que caímos.
Que están alineadas con Corrales…
Y no es cierto, de hecho, por eso soy buena paraiseña al decir las cosas bien y claras.
Creo que nadie se puede alegrar que suba el índice de homicidios y de violencia en el país…
Sí, y que son familias las que quedan afectadas para siempre y sobre todo, cuando el Estado no te da una respuesta, sino que prevalece la impunidad porque los casos no se llevan hasta el final y no hay castigo ni resarcimiento a las víctimas.
¿Cómo se cerrará este año?
Todavía estamos analizándolo, saldremos con un dato único y el ministro Corrales es objetivo, en la estadística sabe que nosotros no nos engañamos, tenemos tesis y antítesis cuando discutimos los casos, pero en eso prima la objetividad. Consideramos que este año la tasa de homicidios bajará un promedio de 9 puntos.
¿Qué ha influido esta vez para que baje la tasa de homicidios?
Las estrategias del Estado. Aquí había la ley del más fuerte y ahora, hay la decisión del gobierno de poner en un punto a que se pueda mejorar la situación de seguridad del país, la ciudadanía lo reclama. Esto es efecto de la apuesta política de un gobernante que quiere mejorar la seguridad, y luego la demanda ciudadana porque en eso se le va la vida.
¿Influyó la depuración policial y la participación de la Policía Militar?
Después de la muerte de los estudiantes universitarios demostró que las instituciones no estaban funcionando y se tomaron decisiones.
¿Este observatorio goza de credibilidad?
Considero que es una fuente confiable de la ciudadanía, los organismos internacionales han depositado la confianza apoyándonos en esta acción y eso ha sido invaluable y la apuesta política de la universidad de mantener el Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad, creado en el 2008 para trabajar en seguridad, democracia y paz.
¿Qué opina de la muerte de la Miss Honduras y su hermana?
Es un claro ejemplo de los feminicidios que hay en Honduras, que hacen que se refuerce esa estructura patriarcal que nos hace entender que las mujeres tenemos un valor menor.
¿Llevar a los extraditables causará recrudecimiento de la violencia?
Sí, ha pasado en México y Colombia, y tenemos que hacer esas comparaciones para entender lo que estamos viviendo. Honduras vive la época de Colombia hace 15 años con Pablo Escobar Gaviria. El problema con los extraditables es que no se captura a toda su estructura y estos siguen desarrollando su acción criminal, a través de otros.
¿Cree que el Presidente de la República acierta cuando dice que el narcotráfico genera la violencia en el país?
Es cierto, en los últimos años hemos tenido ese tipo de violencia. Antes las muertes eran por terrenos, violencia doméstica, intrafamiliar, que de hecho sigue ocurriendo, pero ahora prevalecen esas muertes por ajustes de cuentas y sicariatos que son propias del narcotráfico.
En los feminicios, ¿hay evidencia de mujeres en crimen organizado?
No hay evidencia. Siguen muriendo más mujeres y la cifra está aumentando, pero los hombres siguen siendo las victimas principales de la violencia y ser joven en Honduras es un factor de riesgo, la pobreza y la exclusión social.
¿Qué indica el análisis sobre la muerte de motoristas de buses públicos?
Todo apunta a la extorsión. Es un problema complejo y hay muchas bandas organizadas dedicadas a este delito y la muerte de ellos manda el mensaje, y quien paga es el motorista de bus y sobre todo los taxistas, que usualmente no son los dueños de los autobuses.
¿Los operadores de justicia están en riesgo de muerte?
Sí. Los periodistas más porque los matan por decir cosas; el ejercicio profesional los vuelven más vulnerables a ustedes y les quitan la vida.
¿Será efectivo elevar el rango de la Policía Militar?
El que el Ejercito esté en acciones de seguridad es en apoyo a la Secretaría de Seguridad y a la Policía, ya no estamos en la época que los militares asuman todo el trabajo de defensa y seguridad.
Pero la Policía no está lista, según dicen…
La Policía debe depurarse y fortalecerse; deben equiparla. La semana antepasada nos robaron dos computadoras del laboratorio camino a La Ceiba. Llamamos a la DGIC porque necesitábamos poner la denuncia, cuando vi a los agentes que vinieron, como andaban y el vehículo que usaron, les dije: me da pena.
Así anda la investigación, cero…
Es lo que debe fortalecerse, la investigación criminal y no se ve nada. Yo sé que nunca voy a tener resultado sobre quien le robó al observatorio las dos computadoras y nos tocó, como a muchas familias, no tener respuesta. Lejos de fortalecerse la investigación criminal se está disminuyendo y eso es fruto de que se está fortaleciendo el Ejército militar. Es obvio ver los carros de Fusina, de la Policía Militar y los que usan los policías y los agentes de la DGIC.
¿Qué cree que influyó para que una comunidad callara el crimen de la Miss Honduras y su hermana?
Estamos acostumbrados a que los poderosos que mandan en el pueblo hagan su voluntad, creyendo que no hay Estado de Derecho. Prevalece el miedo de la ciudadanía hacia el cabecilla de mara o el narcotraficante y la desconfianza ante los órganos policiales y militares. Yo destacaría el buen trabajo de la Policía en este caso porque la gente está hermética.
¿Qué influencia tiene la rectora en el trabajo del Observatorio?
El trabajo del Observatorio es objetivo, veraz y no está sujeto al capricho de nadie, sino a un trabajo científico. Quisiera aportar algo, que lo importante para nosotros es que el observatorio es parte de la vinculación que hace la universidad a la sociedad. No está solo para decir un número, sino para que el Estado tome conciencia que son vidas y personas que están muriendo, y afirmar que es necesario rescatar la seguridad del país para mostrarle que Honduras no es un país donde matan a cualquiera, donde matan a una Miss sin que pase nada. De las familias debe partir la prevención de la violencia, el resto lo proveerá el Estado.

Fuente: http://www.latribuna.hn/2014/11/29/directora-del-observatorio-de-la-violencia-migdonia-ayestas/


