Lea Honduras

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente

20 enero, 2015 - 12:53 am

PLAZAS

» 1. La antigua ciudad con casas blancas y techos rojos. con calles empedradas, empinados callejones, acariciada por el Río Grande.

PLAZAS

2. En 1883 cuando se develizó la estatua del General Morazán en la plaza central de Tegucigalpa.

Tegucigalpa , el viejo poblado minero que un grupo de españoles que se dedicaban a la minería en el Valle de Siria crearon un 29 de Septiembre de 1578, encierra como todas las poblaciones coloniales el encanto histórico que con el paso del tiempo rescataron en sus relatos Antonio R. Vallejo, Gonzalo Guardiola Arbizú, Rómulo E. Durón, José María Reina Valenzuela, Juan B. Valladares R, Rafael Heliodoro Valle, Marco Antonio Rosa, Leticia Silva de Oyuela y otros investigadores que con sus escritos han legado a los hondureños los datos más sobresalientes de la existencia de la Tegucigalpa desde que apareció en la geografía nacional primero como Real de Minas (1579), después como Villa (1768), posterioremnte como ciudad (1821) y como capital de Honduras (1880).

Desde el 2003 estamos ocupando las páginas de LA TRIBUNA para rescatar tradiciones, recuerdos de sitios y personajes y haciendo relatos del pasado que nos describían nuestros mayores y de los años que tenemos de vivir en la noble ciudad de las canteras que ya están en la cresta de cronos por más de siete décadas.

PLAZAS

3. Antigua foto de la plaza frente al Convento e Iglesia de San Francisco.

Transitando desde los años cuarenta del siglo pasado, cuando Tegucigalpa todavía se encontraba adormitada en el tiempo con el sabor de la colonia (FOTO 1), su despertar a la vida moderna y las viejas costumbres que encontramos en la niñez y la juventud como escencia de su noble estirpe y la clásica belleza que jugaba en el capricho de su terreno que se extendía entre los cerros El Picacho, El Berrinche, La Montañita y el cerro de Hula, desde donde le cantó el bayamés José Joaquín Palma, las pequeñas colinas como El Estiquirín, el Juana Laínez y Sipile, la noble cuna de Francisco Morazán nos ha inspirado para mantener ésta columna por espacio de doce años.

Comenzando el año 2015, hoy les regalaremos una serie de fotografías de la antigua capital con las plazas que originalmente eran los espacios frente a los templos católicos, después se les dieron los nombres de jardines públicos y últimamente, en forma incorrecta asociado a un anglicismo, se les conoce como parques.

PLAZAS

4. Frente a la Inmaculada de Concepción en Comayagüela la plaza pasó a llamarse en 1883 “Parque La Libertad”.

La plaza central frente a la parroquia de San Miguel Arcángel (FOTO 2) desde el 30 de Noviembre de 1883 cuando se develizó la estatua ecuestre del Héroe de la Unión Centroamericana pasó a llamarse “Plaza Morazán”, lugar que ha sido objeto de una serie de remodelaciones que hicieron perder el encanto de uno de los sitios de esparcimiento más frecuentado por los capitalinos.

En 1735 cuando se abrieron las puertas del templo del Convento de San Diego de Alcalá y que se consagró a San Francisco de Asís, la plaza frente al complejo religioso se conocía como la plaza San Francisco, pero en 1883 al colocarse la hermosa estatua de mármol del Sabio Valle, los tegucigalpenses comenzaron a llamarle “parque Valle” (FOTO 3).

En 1794 los sacerdotes Joseph del Valle y Juan Francisco Márquez inauguraron el templo dedicado a la Virgen de la Inmaculada Concepción en Comayagüela, la plaza que se extendía desde el borde oriental de la Calle Real hacia la calle del poniente, se le conocía como la plaza de la Inmaculada, pero en 1881 pasó a llamarse “parque La Libertad” (FOTO 4) al colocarse en su centro una estatua regalada por el Dr. Marco Aurelio Soto representativa de uno de los más sagrados derechos de la humanidad, la libertad.

PLAZAS

5. Cuando se colocaron los bustos de Reyes y Cabañas el sitio se bautizó como Plaza Soto, pero los capitalinos siempre la han conocido como Plaza la Merced.

En 1620 cuando los frailes mercedarios llegaron a Tegucigalpa y se instalaron en un predio al final de la cuesta del río, comenzaron a construir el Convento de nuestra Señora de las Mercedes, edificación que comprendía un espacio de más de dos cuadras pero con una plaza para las concentraciones religiosas que hasta 1883 se conocía como la plaza de La Merced, al colocarse los bustos del padre Reyes y del General Cabañas la plaza fue bautizada en el gobierno del General Luis Bográn como “Plaza Soto” pero los tegucigalpenses no dejaron la costumbre de llamarla plaza La Merced como todavía la conocemos (FOTO 5).

Nunca se colocó un monumento dedicado a personaje o hecho de la historia en la hermosa plaza frente a la Iglesia de Los Dolores (FOTO 6) .- Se construyó un complejo de abastos conocido como Mercado Los Dolores y en la amplia plaza lo único que se colocó fue una fuente, hasta que llegaron los urbanistas de los años sesenta, dieron cuenta de la plaza, excavaron e hicieron el famoso “Hoyo de Merriam”, los vendedores ambulantes invadieron el lugar y gracias a Dios logró rescatarse un poco de esa plaza en la administración municipal anterior.

En la ermita de El Calvario se dejó una plaza porque años después de haberse inhabilitado el cementerio, el padre Francisco Artica colocó al centro de la misma la Cruz del Perdón, se sembró un frondoso árbol y se destinó el sitio desde entonces para final o comienzo de las procesiones de la Semana Santa de Tegucigalpa (FOTO 7).

Otros jardines públicos que no estaban ligados a templos religiosos de la época colonial, se destinaron como áreas de recreo para los capitalinos como el paseo de El Obelisco en 1921 (FOTO 8) el mirador La Leona en 1925, el jardín maya La Concordia el 15 de Marzo de 1939.

Hasta la próxima semana

'; var ajaxurl = 'http://www.latribuna.hn/wp-admin/admin-ajax.php'; $.ajax({ type: "POST", url: ajaxurl, data: { action : 'gllrprfssnl_url_to_postid', gllrprfssnl_img_url : img_rel, gllrprfssnl_ajax_nonce_field : '619f8bc1b2' }, async : false, success: function( msg ) { single_title += msg; } }); single_title += '

PLAZAS

Fuente: http://www.latribuna.hn/2015/01/20/plazas/