02 Abril 2016

Choluteca 20 de octubre de 1931
Señor don Arnulfo Santos Guillén
San Lorenzo
Mi querido Arnulfo
Aprovecho el viaje de René para escribirte. He estado meditando bastante sobre la situación política del momento y sobre la que se presentará el año entrante con motivo de la designación de candidaturas presidenciales, por parte del Partido Nacional.
En Tegucigalpa parece que el partido se ha dividido franca y abiertamente con motivo de la elección de las autoridades locales. Esta división no ha dejado de repercutir en los departamentos y en algunos de ellos, como en este, ha perjudicado bastante, pues ha servido para desalentar a muchos correligionarios, al grado que algunos de los importantes, se declaran decididos a neutralizarse caso que haya división en la campaña presidencial.
Las tendencias del Partido Nacional, es decir del electorado nacionalista, en materia de candidaturas presidenciales son indudablemente dos. Una hacia el Gral. Carías y la otra hacia el Dr. Callejas. Aquí la dificultad estriba en poder averiguar cuál de los dos, tiene mayoría de opinión dentro del partido, porque averiguado eso, no habría otro camino que seguir al que tenga más volumen. La mira nuestra como nacionalista sinceros y de arraigo en el partido, no debe ser otra que encaminar nuestros pasos en el sentido de afianzar la unidad del partido e ir con una candidatura única, porque presentar dos candidaturas equivale nada menos que a regalarle el triunfo a los colorados.
Dentro del seno de la amistad, debo declararte con la mayor franqueza, que yo opino que el mejor candidato que podíamos lanzar esta vez sería el Dr. Callejas. Con el creo que llevaríamos el triunfo en la bolsa porque sus capacidades, su honradez, su dinamismo, lo harían un buen candidato; pero como te he dicho esa es mi simple opinión y no puedo de ninguna manera asegurar que así sea la opinión de la mayoría del nacionalismo. Ahora bien, hay que admitir también que dentro del partido hay una opinión fuerte a favor de Carías y según los datos que yo he recibido del norte y occidente, parece que allá tienen más opinión el que Nancho, dentro del partido.
Ahora bien, nosotros no debemos violentar a Callejas de ninguna manera, porque si eso se hiciera, el iría ahondando más el distanciamiento con el jefe del partido y hasta podría suceder que optara por lanzar su candidatura independiente de la de Carías, lo cual equivaldría a darle el golpe de muerte al nacionalismo. Si eso sucediera, yo te declaro paladinamente que me quedaría neutral, esperando que la cordura prevaleciera al final de la jornada y que se unieran alrededor de uno cualquiera. Por ahora nosotros debemos sostener nuestra plataforma de nacionalistas sinceros trabajando por la unidad del partido a base de una sola candidatura y debemos ser legalistas decidiéndonos a acuerpar al candidato que surja de la convención sea este Carías, Callejas o llámese X. Esa es la única manera que se logrará el éxito. Si nos dividimos vamos al fracaso seguro y directo.
Nancho debe proceder con mucho tino en todas sus actividades, especialmente en su actitud hacia Carías, porque si no medita bien se puede repetir con estos dos hombres el caso de Arias y don Policarpo, viejos que dentro del Partido Liberal, se estorbaron toda la vida, al grado que del 94 para acá ninguno de ellos pudo llegar a la presidencia. Pues el caso sería parecido, es decir si Nancho estorba a Carías o Carías estorbara a Nancho toda su vida en el futuro y como aquel tendrá siempre su bloque de opinión que los siga, no lo dejará llegar al poder.
Si la mayoría del nacionalismo, quiere ir otra vez con el Gral. Carías, hay que dejarlos que sigan adelante hasta que topen; pero que mañana no se diga que fue Callejas o sus amigos los autores del desastre del nacionalismo.
Mi actitud por ahora, se ciñe estrictamente a los principios que he proclamado en público, es decir mantenerme en un plano de antipersonalismo, procurando únicamente la unidad del partido, trabajar porque lleguemos a la convención nacional y que esa convención estudie el problema desde el punto de vista de la conveniencia del partido y que una vez hecho eso, lance la candidatura que más convenga y que más garantice el triunfo.
Te recomiendo muy especialmente que en tus actividades políticas te mantengas siempre sereno y calmo y que en todo tiempo obres con prudencia. En política, especialmente cuando se trata de problemas dentro del propio partido, no hay que violentarse sino que tratar todo a base de lógica y especialmente a base de conveniencia. En política hay que proceder siempre con la cabeza y no con el corazón, porque el que hace esto último generalmente sufre después hondas decepciones.
Esta carta es absolutamente confidencial. Su contenido que queda únicamente para ti, porque no quiero que mis ideas sean mal interpretadas o torcidas.
No dejes de escribirme y darme también tus impresiones de allí. Te saludo en unión de Graciela, a quien le deseamos mejoría y que haya regresado a tu lado.
He recibido las dos cajas que me tenías allí y también pague a tu abuelita los 9 pesos y centavos que me indicaste.
Te saludo cariñosamente. Tu amigo.
Abraham Williams
Fuente: latribuna.hn


