26 Marzo 2016

Johnny Lee, te presento a mis consiliarios; Sam Cariunther y el judío Ernest Lázarus -agregó señalando a los dos hombres sentados a la mesa. Debo confesar que hasta ese momento no los había visto bien. Sam Cariunther, de barba pulcramente recortada y penetrantes ojos de halcón, se tocó el sombrero en respuesta a mi “hola”; el otro regordete y de cabeza redonda y calva como cualquier circunciso hijo de Abraham, apenas si despegó los labios.
Juan Alger. Opalinaria. La canción de los ópalos.
De 1889 hasta 1912 la actividad bancaria era un monopolio en manos de Banco de Honduras pero en 1913 surgen Banco Atlántida en la ciudad de La Ceiba y Banco de Comercio en Tegucigalpa. Este último tuvo una existencia corta en la vida financiera de Hondu8ras (siete años aproximadamente) pero dejó un buen aporte al patrimonio notafílico por ser el primero en utilizar un prócer en los diseños de billetes de nuestro país. La imagen de la estatua de Francisco Morazán que se encuentra en el Parque Central de Tegucigalpa fue impresa en el anverso de los billetes de este banco.
El 31 de enero de 1913 se declara persona jurídica a Banco de Comercio y se aprueban sus estatutos en la ciudad de Tegucigalpa; la solicitud fue elevada al Poder Ejecutivo por los señores Benjamín Douglas Guilbert como representante de don Ernesto Lázarus, Enriqueta de Lázarus, Julio Lozano, Ricardo Lardizábal y Percy R. Buck; Luis K. Purdom, E.W. Perry, H.A. Spears, J. Coover James y Samuel Laínez. El capital inicial era 200,000 pesos plata. Los representantes del Poder Ejecutivo eran F. Bertrand como Secretario de Gobernación y Justicia, y Manuel Bonilla como Presidente de la República1.
De la mano de su Gerente Ernesto Lázarus el Banco de Comercio cosechó triunfos en forma casi inmediata. En enero de 1914 Lázarus llamaba a los accionistas a cobrar los primeros dividendos en las oficinas del banco2. En 1915 y por Decreto 67 del 16 de febrero el banco fue autorizado a emitir billetes al portador una vez aumentado su capital a 500,000 pesos plata y con la posibilidad de incrementarlo hasta un millón de pesos. Las acciones eran de 100 pesos plata cada una3.
El Banco de Comercio tenía corresponsales en New York y New Orleans, en Inglaterra, Alemania, Francia, España e Italia. Las tasas de interés oscilaban entre 3 y 10% anual. Los horarios de atención eran de 9-12 meridiano y 2-4 p.m.4. Algunas de sus políticas más importantes determinaban no recibir moneda de plata que no fuera de 900 milésimas de fino, ni aceptar papel moneda aunque fuese de circulación forzosa5.
Para 1916 Banco de Comercio trataba de establecerse en la zona Sur de Honduras, a raíz de las exigencias de los clientes que deseaban fácil circulación de sus billetes6.
Estos eran firmados por el Ministro de Hacienda, el director y el gerente, y en el reverso llevaban la firma del contador mayor del Tribunal Superior de Cuentas y un registro numérico.
A los pocos años de su creación Banco de Comercio se convirtió en prestatario del gobierno hondureño; el saldo de préstamos registraba en 1916 la suma de 52,000 pesos y cuatro años más tarde se había quintuplicado.
En la segunda década del siglo XX la calle del comercio de Tegucigalpa contaba con algunos banqueros y comerciantes que eran accionistas de los dos bancos capitalinos (Banco de Honduras y Banco de Comercio). Como ejemplos podemos citar a Santos Soto, José María Agurcia, Daniel Fortín, Nicolás Cornelsen, Juan Stradman, Antonio Ch. Waiss, J. Rossner y Compañía, la Media Luna de los Mansour, Rafael Quan, Nicolás Facussé, Juan E. Galindo, Carlos Laínez, Dick Morales, Luis K. Purdon7.

Billete de Banco de Comercio
Emisiones de billetes de Banco de Comercio
Los billetes de Banco de Comercio fueron emitidos por la casa impresora American Bank Note Company y salieron solo en cuatro denominaciones. Fueron impresos como esqueletos y los principales firmantes fueron Ernesto Lázarus y Benjamín Douglas Guilbert. la fecha 16.02.1915 estaba impresa en todos los billetes8.
Finalmente este banco fue absorbido por Banco Atlántida al comenzar la tercera década del siglo XX. El sistema bancario hondureño quedaba así únicamente con dos bancos: el de Honduras en Tegucigalpa y el Atlántida en La Ceiba9.
FUNDADORES DE BANCO DE COMERCIO
Ernesto Lázarus
Ernesto Lázarus nace en Berlín, Alemania, en 1874; posteriormente se traslada a Estados Unidos de América y luego se establece en Honduras, donde contrae nupcias con Luisa Bernhard y luego con Enriqueta Girón (Enriqueta viuda de Lázarus).
Una publicación de diario La Tribuna del 22 de octubre de 1994 (“Alberto Lázarus Bernard”), escrita por Gloria Leticia de Lázarus, dice que a inicios del siglo XX este inmigrante judío alemán llegó primero a New York y luego vino a Honduras como empleado de la Rosario Mining Company, hasta ascender a gerente; después pasó a ser empleado de la United Fruit Co.10.
Algunos de los negocios en que se involucró fueron imprenta y cine. En 1916 existía la imprenta Lázarus en Tegucigalpa11. y en 1939 la imprenta Variedades, en que aparece como propietaria su esposa Enriqueta viuda de Lázarus12.
La historia financiera de Honduras no solo recuerda a Lázarus por ser uno de los fundadores de Banco de Comercio sino también por ser pionero en el ramo de seguros. En 1915 era también representante de la Compañía Panamericana de Seguros, prestando a sus clientes del banco las facilidades de los seguros de vida13.
El seis de febrero de 1917 se concede personería jurídica a El Ahorro Hondureño, S.A. Compañía de Seguros, solicitud presentada por Salvador Zelaya. El capital sería de 30,000 pesos dividido en acciones de 200 pesos cada una. En esta sociedad Lázarus fungió como tesorero14.
Los fundadores del Ahorro Hondureño, Compañía de Seguros fueron el general Leopoldo Córdova, Trinidad E. Rivera, Presidente; el ingeniero Manuel A. Zelaya, Gerente; Ernesto Lázarus, doctor Eusebio Toledo López, Vocal Primero; licenciado Salvador Zelaya, Síndico; Raúl Toledo López, licenciado José María Casco y Manuel Amezquita, Vocal Segundo.
Aparte de sus inversiones en la capital hondureña, Lázarus también poseía tierras en los departamentos de Colón y Yoro; algunos datos de sus propiedades se listan a continuación:
B Lote de terreno compuesto de 835 hectáreas, 87 áreas y 95 centíareas, situado en valle de Río Aguán, municipio de Sonaguera15. Las medidas agrarias son el área, la hectárea cuyas definiciones o equivalencias se indican:
b) El Congo, terreno de 12 hectáreas, 5 áreas y 91 centiáreas, en jurisdicción de El Progreso, departamento de Yoro.
c) El Tizate. Denunció de este terreno por los señores Eusebio Toledo, Ernesto Lázarus, Howard Woodsum y Fernando C. Quintanilla, está situado en jurisdicción municipal de la ciudad de Yoro, contiene 3182 hectáreas, y fracción de superficie.
Con su fuerza y poder Banco Atlántida absorbe a Banco de Comercio a inicios de la década de 1920 y Lázarus pasa a trabajar como representante de la transnacional United Fruit Co., en Tegucigalpa16.
Los servicios de Ernesto Lázarus eran muy valorados en el mundo de las transnacionales del banano. Cuando el presidente mexicano Lázaro Cárdenas expropió las plantaciones de banano a la United Fruit, esta compañía decidió que Lázarus era la persona idónea para pelear por sus intereses en México, donde murió. A mediados del siglo XX (1956) algunos miembros de la familia Lázarus, como Roberto Lázarus, ocupaban puestos de importancia en el gobierno del triunvirato que dio golpe de Estado a Julio Lozano Díaz. Roberto Lázarus fue Ministro de Sanidad y Beneficencia Pública17.

Enriqueta de Lázarus
Las esposas de los fundadores de Banco de Comercio son recordadas por su afinidad a Tiburcio Carías y por su trabajo a favor de instituciones de servicio público, como fue el caso de Enriqueta Girón de Lázarus, quien dedicó la mayor parte de su vida a la organización, creación y funcionamiento de la Cruz Roja. Otra mujer con proyección social fue Isolina Lozano de Guilbert (esposa de Benjamín Douglas Guilbert), quien patrocinó instituciones asistenciales para la maternidad y la infancia9.
En 1888 nació en la capital hondureña Enriqueta Girón que en la mejor edad de su vida contrajo nupcias con el ciudadano Ernesto Lázarus, con quien procreó tres hijos varones de nombres Rodolfo, Carlos y Diderico.
Doña “Queta” de Lázarus era mujer dedicada al negocio y en la década de 1930 logra fundar una cadena de cines, entre ellos el Variedades, en donde tenía oficinas que fueron utilizadas para reunir a los hombres y mujeres que, como ella, estaban interesados en fundar la Cruz Roja tras escuchar que ya existía en otros países, incluso de Centroamérica.
Por medio de la Secretaría de Estado en los Despachos de Gobernación, Justicia, Sanidad y Beneficencia, cuyo titular era Abraham Williams, el gobierno de la república dio a la luz pública el Acuerdo para que la naciente organización comenzara a operar en 1937; presentó la solicitud el secretario de la Asociación, licenciado Jorge Fidel Durón. En los primeros años de la Cruz Roja, doña Enriqueta fungió como presidenta y doña Isolina de Gilbert lo hizo como vicepresidenta.
De acuerdo a algunas listas de pasajeros de barcos, Ernesto Lázarus viajó con su esposa Enriqueta desde el puerto de Tela a Nueva Orleans el 17 de diciembre de 1934 en el Tivives. Para esta fecha Enriqueta tenía 46 años y su hijo Rodolfo Lázarus era un estudiante de 21 años. Ernesto Lázarus tenía por su parte 60 años y tres meses y se identifica como agente de profesión20. Doña Enriqueta murió en 198721.

Benjamín Douglas Guilbert
Benjamín Douglas Guilbert
Nació en California, EUA, el ocho de octubre de 1872; muere en Tegucigalpa, Francisco Morazán, en el año de 195222. Odontólogo de profesión, fue iniciador de la línea de transporte entre Tegucigalpa y San Lorenzo con un servicio de diligencias y carruajes tirados por caballos. Al llegar los automotores fue fundador de Transporte Dean y luego organizó su propia empresa23.
Se casó con Isolina Lozano a fines del siglo XIX, a quien conoció en Orica, Francisco Morazán, procrearon cuatro hijos: Marietta Guilbert Lozano, luego de Linton, la tercera del matrimonio; quien fuera después el doctor Henry D. Guilbert, “Enrique”, dentista de Carías y su amigo cercano; doña Eva Guilbert, luego de Lardizábal y Benjamín D. Guilbert h.24.
Según datos proporcionados por Fernando Lardizábal Guilbert, el destino de su abuelo Benjamín era Ecuador, donde había escuchado que proliferaba el oro, muy utilizado en su profesión de dentista; pero en el trayecto conoció, pasando por Orica, a una dama encantadora de nombre Isolina, pequeña en estatura y bondadosa en su trato, quedando impresionado de sus virtudes más que de su belleza. Se casaron y luego se radicaron en Tegucigalpa.
El doctor Guilbert instaló su clínica en la esquina opuesta al edificio de Los Ministerios, en un local pequeño, pero poco a poco fue haciéndose de gran clientela hasta que amasó lo suficiente para comprar donde ahora se ubica el Edificio Lardizábal, frente a Los Ministerios. Para ese entonces otra altruista dama, Camila Soto, con gran sentido humanitario se hizo amiga con Isolina (quien prestó sus servicios como enfermera en la escuela de medicina, donde ahora es el correo) y fundaron “La Casa del Niño”, que acogía criaturas desamparadas y huérfanas.
El doctor Guilbert logró enviar a sus cuatro hijos a Estados Unidos para fortalecer los conocimientos del idioma inglés; a doña Marietta, por ejemplo, la mandó a Georgia, donde conoció al hombre (Jack Linton) que se convirtió en el padre de sus cinco hijas: Belinda, Jacqueline, Patricia, Eva y Kay.
Los descendientes de Benjamín Douglas Guilbert lograron consolidar muy buenas relaciones tanto con Tiburcio Carías Andino como con Juan Manuel Gálvez, ambos gobernantes, y todavía se conservan fotografías del odontólogo Enrique Guilbert Lozano acompañando en sus viajes la comitiva de Gálvez por el interior del país25.
Guilbert murió en su hogar una madrugada de mayo de 1952, a los 83 años de edad; había arribado a Honduras en 1895, cuando tenía aproximadamente 26 años26.
Próspero Incestuosa
Nació en Tegucigalpa en 1848 y muere el 27 de julio de 1923 en esa misma urbe. Sus padres fueron José Antonio Incestuosa y Nicolasa Bustamante. Contrajo nupcias con Carmen Padilla y con Rosa Vega27. Acompañó a Ernesto Lázarus y Benjamín Douglas Guilbert en la administración de Banco de Comercio y se involucró en la administración municipal de la capital hondureña, de la que fue alcalde en 190626.
Al igual que otros banqueros de inicios de siglo XX, Incestuosa también era terrateniente, pues aparece en documentos de titulación de tierras con lo siguiente: “San Francisco. Remedida de 5538 manzanas y 8982 varas, en jurisdicción municipal de Cedros, hecha a solicitud de don Próspero Incestuosa. (1898)”.
Fuente:latribuna.hn


