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Diversiones de mediados del siglo XIX

29 Junio 2014

 

Juan Manuel Aguilar Flores

Existen referencias de diversiones de mediados del siglo arriba expresado recopiladas por el viajero norteamericano William Wells, quien recorrió territorio nicaragüense y el nuestro. Estando en Honduras detalló: “Bailar y montar bien un caballo era parte de la educación en Centro América, no sobresalir en ambos deportes es la excepción a la regla. Tocar una selección en un piano Coulard & Coulard y cuando cesaron los aplausos se despejó la sala para el baile.

Era raro encontrar entre las muchachas centroamericanas alguna que es indiferente al baile. Por lo general son todas sueltas, naturales y flexibles en sus movimientos, danzan con un garbo augusto, majestuoso pero a la vez animado, sin la menor tendencia al salto. Sobre los hombres el viajero detalló: “…con pocas excepciones también bailan bien. Siguieron después cotillones y en realidad, todos los demás bailes de moda excepto las polkas, que aun no habían llegado al país. Cotillas fueron danzas con figuras y generalmente al compás del vals que suele ejecutarse al fin de los bailes de sociedad.

Las diversiones públicas son casi desconocidas en Honduras. De oídas se conocen los teatros, los museos, las partidas de juegos, las excursiones campestres, las partidas de caza, etc. Con referencia a los actos religiosos detalló: “…despiertan un entusiasmo de fervor ocasional, y luego la cancha de gallo, se convierte en el verdadero centro de distracción. Este pasatiempo es pasión en el pueblo y una fuente de ingreso para el gobierno. El establecer una cancha de gallo se daba al mejor postor. El juego de gallos comenzaba con la pascua (25 de diciembre) y continuaban hasta los últimos días de marzo” (1). En los pueblos mineros se efectuaban el juego de azar con uso de naipes. Las cartas de  juego, constituyeron en el período colonial un  producto estancado.

Se entiende por este término, el hecho que solo el Estado vendía dichas cartas como especie fiscal (2). El juego de naipes estaba tan generalizado y tuvo que reglamentarse. A pesar de haber tenido  muchos centros mineros en nuestro país, a la fecha solo he tenido un dato de Yuscarán de 1846, dando a entender haber sido fuerte tal juego: “…la persecución que aquí se hace a los tabúres, se ha despoblado considerablemente este vecindario”. Como justificación a la queja los obreros expusieron que: “…en el departamento de Segovia Estado de Nicaragua, es permitido el juego pasión favorita de los güirisis*…” (3). En marzo del año siguiente fue invalidada la prohibición, permitiendo: “…los juegos acostumbrados en este mineral de Yuscarán solamente los domingos y los días feriados, pero este permiso se refiere únicamente a los operarios güirisis, quienes jugarán en la plaza y lugares más públicos… de ninguna manera se consentirá en ellos hijos de dominio” (4). El sábado era el día de pagar a los mineros. Y desde muy temprano hacían largas filas  (5).

NOTAS
(1) Wells, William. “Exploraciones y Aventuras en Honduras”. Teg. 1960. BCH. (2) Fletes Díaz, Ramón Et. al. “Catalogo de Términos: Para Comprender la Historia Colonial” Teg. 1994.
(3) Gaceta Oficial del Gobierno de Honduras. Comayagua 15 de Nov. 1840. ANH
(4) Idem
(5)-Wells, William Op.cit. 1960

* Güirises, término para individuos rebuscadores en minas abandonadas.