18 Mayo 2014
Darío González C.
Se vuelve perentorio recordar que Antonio Lazo Arriaga, prominente jurista y diplomático hondureño dejó huella imborrable en su intachable existencia, sabemos que vivió en Guatemala en una época de magnificencia cultural al frente de preciado elemento humano, modelando en aquella alma mater, un fuerte sector de jóvenes que dieron prestigio a la tierra inmortal de Rafael Landivar, teniendo una actuación acrisolada como secretario de Estado en el gobierno del general Justo Rufino Barrios y como hábil diplomático.

Doctor Antonio Lazo Arriaga
Danlí tuvo la dicha de mecer su cuna un 10 de abril de 1857, siendo sus progenitores don Luis Lazo Ordaz y doña Manuela Arriaga Medina, gozó los privilegios de una esmerada educación según lo afirma el connotado médico y diplomático Roberto Zeceña Flores, en su valioso compendio, “Los Ministros de Relaciones Exteriores de Guatemala 1839-2003”.
Su educación primaria la realizó bajo la dirección de maestros privados, en 1870 inicia estudios preparatorios en la universidad de Honduras, el 24 de diciembre de 1877, obteniendo en la Facultad de Jurisprudencia, su título de licenciado en Derecho y el 14 de julio de 1879, recibió el título de abogado y notario público.
Antonio y su hermano Luis un connotado galeno que fue orgullo de las Ciencias Médicas, se hicieron notar siempre por su claro talento y sus prestigiosos méritos profesionales, cartuló hasta el año de 1893.
A principios del siglo XX se doctoró en Derecho Internacional en los Estados Unidos de Norteamérica, ejerciendo su profesión en la ciudad de Nueva York, con la internacionalmente famosa, sociedad de abogados Mallet Prevost, establecida en 1830.
No se puede obviar su persistente labor jurídica como miembro directivo de la Facultad de Derecho y Notariado, integró comisiones que redactaron leyes trascendentes relativas a la educación y corporaciones administrativas, fue miembro prominente de asociaciones artísticas y literarias y tuvo la satisfacción de recibir condecoraciones de gobiernos extranjeros.
En 1886 selló su compromiso nupcial con la señorita María Lorenza Giral y Domínguez, oriunda de La Habana Cuba, procreando los siguientes hijos: Antonio, Blanca, Julio Víctor, Mario y Carlos Lazo Giral. Su carrera pública la inicia en el pleno vigor de su juventud, figurando en los siguientes cargos: Síndico Municipal, Oficial Mayor del Ministerio de Instrucción Pública, Fiscal de la Corte Suprema de Justicia, Diputado a la Asamblea Legislativa, Vicepresidente del Consejo de Estado en 1887 y Presidente de la Asamblea Nacional en 1891, cuando ostentaba su primera función como subsecretario de instrucción pública, recuerda el ingeniero Federico González en su libro histórico Páginas de Oriente, fue el intermediario para que viniera a Honduras uno de los más grandes educadores que este país ha tenido a través de toda su historia: “Don Pedro Nufio, el Maestro Violeta” como lo llamara el poeta Rafael Heleodoro Valle, creemos continúa afirmando don Federico que todo refinamiento en las costumbres en la manera de vivir, de tratar, de pronunciar tan castizamente la lengua castellana; que todo el amaneramiento, la distinción, la gentileza que caracterizaba a la sociedad más conspicua de todo este tiempo, en la ciudad de Danlí se debía indudablemente a la cultura que adquirieron aquellos jóvenes valientes, ansiosos de saber, en la tierra del Quetzal, algunos de estos jóvenes ya graduados se quedaron para siempre en el país de la eterna primavera.
Pero la mayoría de ellos regresó a servir en Honduras, en uno de los períodos más convulsos de la historia, desde la caída federación hasta Marco Aurelio Soto, cuatro décadas de vivir en la oscuridad más absoluta.
El 12 de septiembre de 1885, cuando ejercía la delicada función de ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala, firmó el tratado de paz, amistad, comercio y unión entre los países signatarios Guatemala, Honduras y El Salvador.
El tratado afirmaba lo siguiente: Deseando estrechar y fortalecer los vínculos de fraternidad y las relaciones amistosas que afortunadamente existen entre los pueblos y gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras, deseando así mismo asegurar la tranquilidad interior y la paz exterior de estas repúblicas y la buena inteligencia y armonía con las otras naciones de Centroamérica y promover el más amplio desarrollo de los elementos de prosperidad que encierra: han dispuesto celebrar un tratado general que tienda a realizar tan importantes fines de manera durable y recíprocamente ventajosa; y al efector nombraron por sus plenipotenciarios a saber: El presidente de Guatemala a su excelencia el señor licenciado Manuel Ramírez, secretario de Estado en el despacho de Relaciones Exteriores.
El presidente de la República de El Salvador a su excelencia el señor doctor don Rafael Meza, y el presidente de la República de Honduras a su excelencia el señor licenciado don Jerónimo Zelaya, Ambos nombrados enviados extraordinarios y ministros plenipotenciarios de sus respectivos gobiernos cerca del gobierno de Guatemala.
El artículo 5° apruébase con las modificaciones propuestas y aceptadas el tratado de paz, amistad, comercio y unión de 12 de septiembre de 1885. Dado en el palacio nacional de Guatemala a 1° de marzo de 1886. Alejandro M. Sinibaldi, el secretario de Estado en el despacho de Relaciones Exteriores, Antonio Lazo Arriaga.
El 27 de enero de 1902 en compañía del señor coronel don Francisco Oria, participa en la segunda conferencia americana celebrada en México D.F. dicho cónclave tiene relación a la discusión de los códigos de derechos internacional, público y privado de América y el tratado de extradición y protección contra el anarquismo.
Es de recordar que este prominente jurisconsulto y diplomático hondureño, fue por muchos años ministro plenipotenciario del gobierno de Guatemala, ante el gobierno de Estados Unidos, concluimos nuestra semblanza, confirmando que el doctor Lazo Arriaga, falleció a las 10 de la mañana en el hospital Rossevel, Nueva York, un sábado 12 de noviembre de 1938 a la edad de 81 años, al día siguiente se realizaron los servicios religiosos en el Chantri Santo Tomás, Church 5th avenue.
Afirma el diplomático Zeceña Flores que fue el último sobreviviente de los ministros de Relaciones Exteriores de Guatemala en el siglo XIX.
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