11 Mayo 2014
Rich Cohen
(Traducción Ramón R. Izaguirre)
En 1903 Samuel Zemurray ya estaba cansado de vender bananas maduras, además la aprehensión que le causaba en que no apareciera barco con la fruta en Mobile o el ferrocarril tuviera contratiempos. También sabía que la posición respetable del negocio estaba en la adquisición de la fruta verde y no depender del transporte de otros. La única manera de lograr esto era ir a buscarlas y ya tenía una idea donde dirigirse – los trópicos.
Sam era un individuo solitario pero por conveniencia del negocio decidió buscar un socio que aportara capital y atendiera una oficina mientras él viajaba fuera de Estados Unidos. Ashbell Hubbard y Sam conformaron una sociedad con el único fin de conseguir bananas en Centroamérica, buscar a los cultivadores independientes y ofrecerles un porcentaje en cada cosecha.
En 1905 Sam y Hubbard adquirieron la naviera de los hermanos Thacher que tenían problemas financieros y por ende sus embarcaciones. Pero Sam y Huybbard no tenían todo el dinero, así que la UFCO entró también con un 25% de las acciones. Esta práctica de entrar con sus tentáculos a las empresas como socio minoritario que comenzaban en este tipo de negocio era conocido por todos y he allí porque el sobrenombre de “El Pulpo”.
También por este tiempo Hubbard y Sam adquirieron la compañía Cuyamel Fruit Co. por $20,000 dólares de un consorcio de Cincinnati que confrontaba problemas económicos. La Cuyamel había sido fundada en los 1890s por el especulador Williams Streich con 100 acres de tierra a lo largo del Río Cuyamel y a quien el dinero se le había terminado y vendido su compañía. Es así como Sam llega a ser dueño de la Cuyamel Co.
En cambio, la conformación de la UFCO es un poco más intrincada, en sus comienzos es el cuento de tres hombres, tres destinos tres aventureros; Lorenzo Baker capitán de barco que trajo los primeros bananos a los Estados Unidos, Andrew Preston quien era empleado y trabajaba como comprador de frutas para una compañía de Boston (Seaverns & Morrison) y Minor Keith ubicado en Costa Rica desde 1871 en la construcción del ferrocarril de ese país y quien era propietario de tierras en seis repúblicas centroamericanas.
Baker y Preston se unen de manera informal, el Capitán traía la fruta y Preston la colocaba en los mercados y siempre tenía una idea en mente de cambiar el modelo del negocio hasta entonces que había sido poco volumen de bananos y alto precio por el de alto volumen a bajo precio.
En 1885 es fundada la Compañía Boston Fruits, con sus inversionistas originales Baker y Preston y diez bostonianos más, quienes aportaron $1500 dólares cada uno. Para 1897 la Compañía Boston Fruits tenía cuatro millones en sus haberes y seguía creciendo. En 1899 la Compañía Boston Fruits controlaba el 75% del mercado americano, hasta que ese período pasó la mayor catástrofe en la industria, no hubo bananos todo el año causado por tormentas en Centro América. El dilema de Preston con esta situación crítica era si buscar propiedades para sembrar bananas, crecerlas y cultivarlas en diferentes lugares o encontrar a alguien que ya lo hubiera hecho, para que una simple tormenta no pusiera su compañía al borde de la quiebra.
Minor Keiths era el hombre perfecto, tenía tierras, ferrocarriles y una compañía “La Tropical Trading and Transport Co.” quien ya vendía toda su producción se bananos a La Boston Fruits pero sus deudas eran grandes por el asunto del ferrocarril que construía en Costa Rica y debía millón y medio de dólares y solo le daban 90 días para pagarla.
Este inconveniente preocupaba a Preston, ya que Minor era su único suplidor de bananos y si él quebraba también su compañía. La Boston Co. tenía dinero y necesitaba bananas en cambio Minor Keith tenía bananas y necesitaba dinero. En marzo de 1899 los dos hombres se reunieron en Boston y en menos de una hora la solución estaba tomada, ambas compañías se fusionarían en lugar de compra. La nueva empresa se llamaría “UNITED FRUITS CO.” Siendo incorporada en New Jersey el 30 marzo 1899.
La compra y venta de títulos y acciones fue el siguiente paso, se emitieron 31,755 acciones de UFCO por todas las 5,000 acciones de Boston Fruits y 39,964 acciones de la UFCO por todos los títulos y valores de Minor Keith. Esta operación dejó a la UFCO con 20 millones de dólares de capital y con 212,349 acres de tierra en la República Dominicana, Cuba, Jamaica, Costa Rica, Honduras y Colombia, así como también a Preston como el primer Presidente y Director de la compañía y a Minor Keith como Vicepresidente.
La UFCO emitió 200,000 acciones para ser vendidas en la bolsa de valores a $100 cada una. Después de la venta inicial e intercambios la UFCO todavía tenía en su haber 184,000 acciones sin vender. Con ellas en la mano Preston decidió poner en ejecución la segunda parte de su plan que era ir de puerto en puerto y ciudad en ciudad donde se movían gran cantidad de bananas, hablar con los importadores y vendedores diciéndoles: “únanse a nosotros, sobrevivan, crezcan” y por supuesto después de un año sin bananas los dueños estaban listos para cambiar su independencia por seguridad no recibieron un centavo pero si recibieron acciones de UFCO.
En los primeros seis meses UFCO se fusionó con 27 compañías bananeras más, excepto una, La Vaccaros Brothers, manejada por tres sicilianos de New Orleans, que más tarde se llamó Standard Fruit y que tiempo después sería parte de Dole Co. una de las compañías más poderosas en el negocio de las frutas. Por años el negocio de los bananos estuvo en manos de estas tres compañías: United, Coyamel, Standard.
Como existía la ley anti monopolio (The Sherman Antitrust Act 1890) Preston tenía el cuidado de no manejar más del 49% del negocio en el mercado; él quería ser lo suficientemente grande para dominar pero los suficientemente pequeño para evitar procesos legales. Debido a esta ley es que a varios independientes se les permitió sobrevivir por la UFCO y probar que existía una competencia sana.
La UFCO solidificó su control con la “Gran Flota Banca” 115 barcos pintados de blanco para reflejar el sol tropical y que llegaron a dominar el Caribe, porque no solo acarreaban bananos sino el correo y la carga para Centroamérica y cuando había desacuerdos o huelgas simplemente suspendían el comercio en la región.
La UFCO introdujo el primer barco refrigerado en 1903, llamado “Venus”.
Continuará
Fuente: “The fish that ate the whale, Life and times of America’s banana King”, Rich Cohen, 2012 (Pags. 25-50).


